miércoles, 27 de mayo de 2009

Cinderella


Mi hermosa, mi perfecta
Mía tan sólo mía
Mi mayor tesoro,
Mi vida entera,
Tú mi Sol,
Tú, mi inspiración,
Adicto a tu olor
Adicto a tus brazos,
Dime, háblame, susúrrame al oído
¿Por qué estás tan triste
Mi dulce Cinderella?
¿Es acaso, tú mi perfección inhumana,
Qué ya no quieres vivir?
Oh Dios mío! ¿Quieres dejarme sólo?
¿Sin tu voz, tu dulzura?
¿Por qué, yo que te adoro tanto,
No puedo sufrir lo tuyo?
Amor, hermosa mía, por favor,
Permíteme ser tu esclavo,
El terror a tus pesadillas,
Quien te haga olvidar,
Quien tan sólo te haga olvidar
Permíteme, te suplico tan sólo yo,
Eliminar tu dolor, completamente.

Hermosa, ya no llores,
Te quiero más que nadie,
Te quiero más que tu príncipe dorado.

Mía tan sólo mía,
Quiero que seas,
Mía tan sólo mía,
Te pido Cinderella,
Permíteme dar mi vida por ti,
Déjame asesinar tu recuerdo,
Tus pesadillas,
Dame el favor de borrar de ti,
Recuerdos dolorosos,
Déjame trazar en tu rostro,
Creado por los dioses,
Una sonrisa perfecta,
Devolverle a tus ojos,
Aquello que antes llevabas
Aquello que encendía a cualquiera.

Mi hermosa, mi perfecta
Dame el placer,
De cobijarte en mis brazos esta noche,
Arrullarte en ellos, hacerte sentir perfecta,
De cantar tu canción favorita en tu oído,
De hacerte sentir mía,
Tan sólo mía esta noche,
Este día, esta vida, esta eternidad.

Pero entonces
¿Por qué en mis palabras no hay rastros de dolor?
¿Por qué cada vez que intento, las lágrimas no brotan?
¿Por qué cada día te amo más?
Cinderella, Cinderella
¿Has visto entonces, que tu príncipe perfecto no es tan perfecto?
¿Has visto en mis ojos el dolor el dolor que llevo dentro?
¿Por qué... tan sólo soy tu bufón?
Pierdo la cabeza cada vez que te veo,
El tiempo se detiene para oír tu melodiosa voz parlar
La Tierra se pausa, para oírte tan sólo respirar,
Cinderella
Te amo tal cual eres,
Te quiero para mí,
Cinderella
¿Por qué cada vez te haces más imposible?
Hermosa, cariño, mi diosa,
Mi razón de existencia,
Mi dueña, mi ama,
Mi todo.

Por ti, por ti
Mato lo que sea,
Capaz de bajar al mismísimo infierno
Y venderle mi alma a Lucifer,
Sólo para verte sonreír,
Para verte feliz…
Hago lo imposible,
Capaz de quemar mis manos
Para que tengas calor,
Capaz de escudarte con mi cuerpo,
Para que nada malo te pase,
Capaz de matar a quien quieras
Tan sólo para satisfacerte.
Hermosa, explícame,
Ya no quiero amarte más,
Pero… ¿Por qué lo hago?

Lo siento mi Cinderella,
Pero esto me mata por dentro,
Carcome mi mente, la acrimina,
La ensucia, he de entender,
Esto es prohibido,
Esto es imposible
Esto… tan sólo está en mi mente,
Te amo pero no puedo obligarte,
Te amo pero debo mentirte.
Mas aún así… permíteme pronunciar en tu oído;
“Este día, esta vida, esta eternidad,
Déjame arrodillarme ante ti y pedirte,
Se feliz mi hermosa Cinderella,
Se feliz con este triste y pobre bufón”. –